
Bendición Mundial de Útero
17/05/2020
Constelaciones Familiares
17/05/2020La forma en que venimos al mundo nos marca en nuestro caminar. En el afrontamiento de nuestros desafíos y vínculos más importantes. Cuando hemos tenido una llegada al mundo difícil se generan traumas y bloqueos importantes. Que después no nos dejan avanzar, es como si la forma en que nacemos nos marca la forma en que enfrentamos el día a día en forma inconsciente.
Esta recomendado en personas que hayan tenido experiencias traumáticas al nacer, tanto de la madre, como del bebé, tal como como: cesáreas, forcéps, hospitalizaciones de la madre o del bebé, experiencias de casi muerte, nacimientos prematuros, pérdida de algún bebé en caso de gemelares, abortos o pérdidas de hermanos antes de tu nacimiento, asfixia neonatal, sufrimiento fetal, sentir que no te esperaban o madre con anestesia general, étc.
Esta técnica desarrollada por Bert Hellinger nos ayuda a resignificar y re-escribir nuestro nacimiento a nivel emocional y biológico. Se busca que el sistema nervioso del adulto, complete la «respuesta motora de lucha/esfuerzo» que no pudo realizar al nacer y poder terminar el «movimiento de amor interrumpido» hacia la madre. Así el cliente, experimenta a nivel celular y emocional la victoria de «LLEGAR A LA VIDA».
Esta es una intervención de alta intensidad, recomendado para algunos casos. Se realiza por facilitadores experimentados, ya que puede activar memorias traumáticas inconscientes muy profundas. Ejemplo:
- Cesárea:En una cesárea, el bebé es «sacado» de la madre sin haber realizado el esfuerzo de empujar. El síntoma en el adulto: Personas que sienten que no pueden terminar lo que empiezan, que necesitan que otros «hagan el trabajo duro» por ellos, o que se sienten paralizadas ante los retos.
- Partos con Anestesia General o Sedación Profunda: Si la madre fue dormida totalmente, el bebé vivió el nacimiento en una desconexión química y emocional absoluta. la persona puede tener una sensación de «no estar presente» en la vida, dificultad para conectar con sus propias emociones o una sensación de vacío existencial persistente o depresión (la anestesia de la madre, se vive como «muerte» a nivel sistémico nos habla de mujeres que murieron en el parto).
- Uso de Fórceps o Ventosas:Cuando el nacimiento fue asistido mecánicamente de forma violenta, el cuerpo registra una intrusión. También se siente como falta de control propio, no estar listo o ser llevado por otros y no por la propia voluntad. En el adulto podemos ver hipersensibilidad al contacto físico, miedo a ser controlado por otros o una resistencia extrema a la autoridad. Sensación de pérdida de control. Sensación de no estar listo para la vida. Falta de voluntad para la propia vida.
- Bebés en Incubadora (Separación Neonatal): Aunque el parto haya sido natural, si el bebé fue llevado a una incubadora inmediatamente, se produce un «shock de frío» y soledad. Genera un miedo profundo al abandono o una incapacidad para relajarse en la intimidad (el cuerpo asocia el contacto con el dolor o la pérdida). Soledad, abandono, vínculos evitativos, depresiones, sensación de “querer irse o no estar aquí”, traumas con el frío.
- «Muerte Aparente» o Cordón Umbilical al Cuello: Si el bebé nació asfixiado o necesitó reanimación, el sistema nervioso quedó en estado de congelación (freeze). Puedes tener Ataques de pánico, sensación de asfixia ante el éxito o miedo irracional a morir cuando las cosas van bien. Depresión, distimia. Congelamiento ante nuevas experiencias, “apagones o meltdown, shutdown”. Falta de regulación.
A veces parece ser «mágica» ya que suceden cosas «curiosas». Pero lo más significativo es la sensación de vida y felicidad que embarga a las personas que lo vivencian. Después del taller, los clientes suelen reportar cambios estructurales en su forma de vivir:
- Capacidad de «Sostenerse».
- sensación de «Tener permiso de existir».
- Creación de nuevas carreteras neuronales.
- El fin de la «Postergación» (Procrastinación) y capacidad de «terminar tareas».
- Mejora de la Intimidad.
- Las relaciones de pareja se vuelven más nutritivas y menos ansiosas.
- Es el fin de la sensación de estar «flotando» o de ser invisible para el mundo.
- Mejor relación con el cuerpo.
- Auntopercepción de sí mismo más positiva.
Se desarrolla en un pequeño grupo, muy cuidado y acompañados, donde como facilitadora me preocupo de que cada participante tenga la mejor experiencia, para lograr un «Nuevo Renacer a la Vida».
Náyade Quiñones Li Enfermera, Consteladora Familiar con Especialidad en Trauma. +569 68403267



