La Cornalina fué una piedra muy apreciada en civilizaciones como la egipcia, romana y fenicia debido a sus poderes místicos y mágicos. Se decía que la diosa Isis la usaba para ayudar, acompañar y proteger a los muertos al otro mundo.
Se asocia al segundo chakra, promueve la armonía y tranquilidad; nos ayuda a encontrar el equilibrio y la paz espiritual, a superar nuestros problemas con madurez.
Acompañada de piedras como el onix y el lapizlázuli, se usa como amuletos contra el mal de ojo, las envidias, los pensamientos negativos. Aporta protección, paz, valentía, elocuencia, curación y activación/curación de la energía sexual